Noticias

La opinión de la semana: “La Lepra no mata…todavía”

lepra

Cuando el domingo se acercaba a la medianoche y River caía estrepitosamente en La Paternal ante el último de la tabla de posiciones, pocos imaginaban que los dirigidos por Ramón seguirían con vida en el campeonato. Pocos creíamos en realidad, más allá de las chances matemáticas, en las posibilidades fácticas de este equipo en términos anímicos y futbolísticos.

River a lo largo de 16 fechas jamás encontró un andar regular. Si nos entusiasmamos, fue más por el contagio y la ilusión óptica que genero el flamante entrenador con sus espaldas, su verborragia motivadora y su pasado glorioso que otra cosa. El envión anímico, el llamado “Efecto Ramón”, fue en decadencia a medida que los partidos se sucedían y el conjunto de Núñez se tropezaba con sus propias y notorias limitaciones.

¿Cómo explicar que River esté peleando el campeonato entonces? Es difícil de sostener desde la lógica y desde el juego, por la irregularidad que mostró el equipo de Ramón a lo largo del torneo. Mostró intenciones ofensivas, es cierto. Intentó ser protagonista como hacía mucho no lo hacía, también es cierto. Pero no más que eso. Todo en un contexto más amplio y global en el que el fútbol argentino aparece subordinado a una mediocridad que ya es crónica y preocupante.

En ese mismo contexto está Newell’s Old Boys, quizá el único que escapa a la medianía reinante. Sin ser nada maravilloso ni revolucionario, juega bien. Algo tan simple y tan difícil como eso. Y con eso le alcanza para marcar una diferencia que lo sostuvo como favorito de principio a fin.

Así y todo, el conjunto de Martino pudo despegar y no pudo. O no supo. Como sea, perdonó el “nock out” en varias oportunidades. Sintió el trajín de encarar Copa Libertadores y torneo local con la misma seriedad y compromiso. Y está ahí, en la puerta de todo, muy cerca de todo. Pero también permitiendo -como sucedió el lunes ante All Boys- que sus escoltas mantengan la llama de la ilusión intacta.

La Lepra no mata y River está otra vez ahí, con vida, ilusionado. A pesar de todo, el campeonato no está tan lejos como parecía el domingo a la noche.

Por Ubaldo Kunz

Dejá tu comentario