Fútbol Profesional

La mística de la semana

ALARIO ABRIÓ EL MARCADOR EN EL ATANASIO (IMAGEN: Prensa River)

River derrotó por 3 a 1 al Deportivo Independiente Medellín de visitante, en un encuentro que debió ser suspendido por una hora a raíz de la intensa lluvia. Aprovechó sus momentos y no dejó jugar al rival. Lucas Alario, Sebastián Driussi y Lucas Martínez Quarta marcaron los goles del conjunto de Marcelo Gallardo.

“En la copa es otra cosa”. Esa máxima de River de los últimos tres años volvió a hacerse presente. El conjunto de Marcelo Gallardo venció con claridad al Deportivo Independiente Medellín (DIM), en el mítico Atanasio Girardot. Jugó un partido inteligente, manejó los tiempos, fue claro y eficiente de mitad de cancha hacia adelante y supo cerrar los espacios en su campo. River logró un triunfo más que importante en su debut en Copa Libertadores.

El encuentro comenzó en condiciones adversas. La intensa lluvia que cayó sobre la ciudad colombiana durante todo el día deterioró profundamente el campo de juego, que quedó lleno de charcos y agua a lo largo de su extensión. Durante 26 minutos se jugó un partido en el que la pelota no corría, con un juego reducido a pelotazos largos y faltas innecesarias. El árbitro decidió suspender el partido, que se vio interrumpido por el lapso de una hora. Finalmente, la lluvia cedió y, a partir del trabajo de la gente del DIM, el encuentro pudo ser reanudado.

Apenas la pelota comenzó a rodar nuevamente, River pegó rápido. Lucas Alario recibió una falta dentro del área por parte de Mosquera, y rápidamente cambió penal por gol. Pocos minutos más tarde, otra pelota parada le dio rédito a los de Gallardo: tras el centro de “Pity” Martínez y una fallida salida del arquero David González, Sebastián Driussi mostró que su olfato goleador sigue intacto, aprovechó el rebote y puso el dos a cero. Así el partido fue al corto descanso.

El segundo tiempo comenzó con un River firme en la contención y claro en la tenencia del balón. Con Ignacio Fernández y Ariel Rojas como grandes figuras, el millonario era dominador del encuentro. Así River volvió a aprovechar la pelota parada, esta vez un córner. Un remate brillante de Lucas Martínez Quarta, tras un rebote en la puerta del área, puso el tres a cero.

River mantuvo hasta el final el dominio del juego, frente a un DIM que intentó volcar todo al ataque. El conjunto de Luis Zubeldía solamente tuvo ocasiones de gol cuando el partido estaba liquidado. Es así que, tras una mala salida de Augusto Batalla, que cometió un penal frente a Yairo Moreno, el equipo colombiano llegó al descuento, tras un remate desde los doce pasos de Juan Quintero.

River fue claro, solvente, inteligente. Mantuvo intacta su mentalidad ganadora. Tomó las decisiones correctas y logró golpear en los momentos justos. Tuvo el gran mérito de poder, a la vez, presionar rápidamente en tres cuartos de cancha y pasar la línea de la pelota con velocidad en el retroceso. Manejó la pelota muy bien por momentos y le cerró los caminos en el mediocampo al equipo colombiano. Ganó casi todos los rebotes y se impuso en las segundas jugadas. Cuando lo necesitó, la defensa respondió acertadamente, con un Jonatan Maidana que le da una jerarquía irremplazable.

El millonario fue el primer equipo argentino en obtener un triunfo en la Copa Libertadores, lo que tiene mérito doble por haber sido en condición de visitante. El equipo de Gallardo le ganó al puntero “sensación” del fútbol colombiano.

En la mañana de hoy, un matutino deportivo de la Argentina mostraba su preocupación porque ninguna escuadra local había conseguido tres puntos en la copa. En su tapa estaba Leonardo Ponzio entrenando y el título grande decía: “Vuelve la mística”. A veces el titular de un miércoles puede ser muy acorde a un equipo que brilla entresemana.

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