Fútbol Profesional

El regalo de papá

RIVER NO PUDO ANTE RACING

River jugó un partido para el olvido en el Monumental y cayó 3 a 2 ante Racing. Con esta derrota, quedó sin chances en el torneo local. Con la victoria, La Academia quedó a 47 partidos del millonario en el historia general.

Quedaban chances matemáticas. Mínimas, pero posibilidades al fin. Sin embargo, el equipo de Marcelo Gallardo hizo todo para despedirse anticipadamente del torneo local. Y para que Racing celebrara en la casa de papá

En la primera etapa, el millonario comenzó siendo más que La Academia, pero el elenco de Diego Cocca encontró el gol a través de una carambola de Lucas Martínez Quarta, que quiso despejar y rebotó el balón en Lautaro Martínez. La pelota dio en el segundo palo y se metió.

El millonario sintió el impacto. Fue el amplio dominador del balón, pero se quedó sin reservas anímicas ni futbolísticas. Y Racing lo aprovechó. En el inicio del segundo tiempo, Miguel Barbieri estiró la ventaja de cabeza, tras un tiro de esquina desde la izquierda cuando apenas iban 3 minutos del complemento.

El equipo de Marcelo Gallardo, absolutamente deshilachado en su juego, sufrió el 0-3 tras una contra. Marcos Acuña superó a Jonatan Maidana en la carrera, dejó a mitad de camino a Augusto Batalla y definió con el arco libre.

El millonario despertó en los últimos minutos, a puro pelotazo y empuje. A falta de diez minutos, Marcelo Larrondo se sacó la mufa y marcó de cabeza su primer tanto oficial con la camiseta del Más Grande. Seis minutos después, Jonatan Maidana volvió a descontar para La Banda, luego de corregir la trayectoria de un remate de Milton Casco desde afuera del área que terminó poniéndole un signo de interrogación al partido.

Más allá del esfuerzo final, a River no le alcanzó para revertir la historia y se despidió del torneo local con una pálida imagen en casa.  

Periodista y productor de La Máquina en radio (Stentor AM 1590). Director de La Máquina en web. Hincha y socio de River desde el día 1 de mi vida. Se juega como se vive. Se vive como Labruna.

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