Fútbol Profesional

Lluvia de goles y lujos para vencer a Banfield

EL PITY SE VISTIÓ DE PISCU Y MARCÓ UN VERDADERO GOLAZO PARA RIVER (IMAGEN: Getty)

Con tatos de Javier Pinola, Gonzalo Martínez e Ignacio Scocco (penal), River fue más que Banfield y consiguió su segunda victoria al hilo en la Superliga. Nicolás De La Cruz y Marcelo Saracchi debutaron oficialmente con la camiseta del Más Grande.

Con los siete refuerzos en cancha, el nuevo River de Gallardo tuvo que afrontar un duro examen en un Monumental lluvioso: el entonado Banfield de Julio Falcioni, Más duro fue aún porque arrancó perdiendo casi desde el vestuario. Es que al minuto de juego, Renato Civelli anticipó a todos y estableció el 1 a 0 para la visita, cuando todavía se estaban acomodando en el Monumental.

River, también desde una pelota parada, llegó a la igualdad. Córner desde la derecha, el Pity la movió rápido para De La Cruz y encontró solo en el segundo palo a Javier Pinola, que también marcó de cabeza y puso la igualdad en el marcador. 

Sobre el cierre de la primera etapa, el millonario construyó la mejor maniobra colectiva de todo el partido. Pinola agarró la lanza en tres cuartos de cancha, descargó con Enzo Pérez, buscó la pared y encontró en soledad al Pity Martínez, que definió con una sutileza y la puso junto a un palo, en un gol idéntico al convertido por Leonardo Pisculichi en semifinales de Copa Sudamericana ante el eterno rival.

En el complemento, el elenco del Muñeco siguió controlando las acciones del juego, pero recién logró estirar la diferencia a los 27 minutos, luego de un penal que cometió el arquero de la visita contra Nacho Fernández, que recién había ingresado. El otro Nacho, Scocco, anotó desde los doce pasos.

Así, el millonario consiguió su segunda victoria al hilo, mostró mejoría en algunos aspectos de su juego y es uno de los punteros de la Superliga. 

Periodista y productor de La Máquina en radio (Stentor AM 1590). Director de La Máquina en web. Hincha y socio de River desde el día 1 de mi vida. Se juega como se vive. Se vive como Labruna.

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